sábado, 30 de abril de 2016

Tandil

Destino Tandil, ya me había quedado con ganas de recorrer Tandil la ultima vez que estuve ahí, habíamos ido con unos amigos con la excusa de un evento “Gran festival cultural” invitados por los chicos de “Mas acá estudio” e iba a quedarme unos días a conocer, pero el clima no nos acompaño. Esta vez fui con el único objetivo de conocer, hice la mochila ahora un poco mas conciente de que llevar y que no, mas liviano diría. Pasaje, micro, Tandil. Primer point la casa Emmanuel Alcala (Mas acá estudio) un copado artista, diseñador y excelente ser, como llegaba de noche se copo y me hospedo la primer noche. Al otro día buscar hostal deje la mochila grande y me calcé la pequeña, tipo mediodía nos fuimos para la sierra, estuvimos sin para compartiendo experiencias, proyectos y vivencias, recogimos moras al pie de la sierra, el clima estaba nublado pero el calor y la humedad nos estaba matando, un caballo pastaba tranquilo, los pájaros piaban, parecía que el mundo allí estaba en pausa. Cuando terminamos decidimos subir a la sierra, el ascenso fue bastante relajado en comparación con el “Frey” o “Laguna negra”, llegamos de toque y la vista ahí hermosa la combinación del verde del pasto y el gris de la piedra era hermoso. Nos quedamos un rato charlando, sobre las veces que Emma acampo ahí y algunas anécdotas, tomamos agua tomamos aire.
Mas tarde emprendimos viaje hacia el pie de la sierra, donde juntamos las fresas, para luego subir nuevamente a otra sierra o la misma que pegaba la vuelta, el sol se empezaba a poner, el espectáculo fue hermoso mientras bajábamos la sierra se divisaba “El Dique”, el sol reflejaba en el agua y bañaba en un dorado nostálgico a todo el microsistema del dique , gente que salía a correr, otros sentados en reposeras con mate en mano, niños jugando en la plaza, atletas corriendo en la pista , recorremos el camino que bordea el dique mientras el sol da sus últimos rayos.
Para cerrar la caminata fuimos al El Púnon mapuche, es una construcción que rinde homenaje a estos pueblos originarios que han luchado contra los deseos de aniquilarlos de los hombres blancos. En la entrada del mismo, apreciamos un enorme peñón con una cara de un nativo tallada en relieve y luego un portal de madera y un sendero del mismo material que conduce a una cabaña circular descubierta. Púnon significa huella dejada por los hombres de la tierra: mapuche. En este punto sagrado se conjugan importantes elementos simbólicos de su cosmogonía como la luz, el viento, el ruido, el universo.
 Ahí charlamos de la vida, nos tomamos un termo de jugo que no llego a terere de la sed que teníamos.



Por la noche nos decidimos ir a comer una pizza y con una cervecita bien merecida tras la caminata. Fuimos a un restaurante frente a la plaza “Macanudo” muy lindo, muy recomendable, mas tarde pinto un helado en la plaza para coronar un día perfecto.
Por la mañana me desayuno valga la redundancia que el desayuno no esta incluido en el hostal, hago una nota mental de preguntar la próxima vez, mensajeo a Emma, “Desayunaste?” por suerte no había desayunado así que quedamos en la puerta del hostal y de ahí a una cafecito en el centro muy agradable, mientras desayunábamos se nos acerca un hombre mayor, de unos 70 años para ofrecernos un libro que vendía. Para nuestra agradable sorpresa el libro rezaba “Anecdotario de las bodas de plata de la vuelta a la Argentina en 365 días” resulto ser que este señor era Juan Atonio Mogni un caballero encantador que viajo por toda Argentina de provincia en provincia visitando todas las capitales de estas, en un Renault 6 juntando así los tres extremos del país Bahía Lapataia , la Quiaca y Puerto Iguazú. Empiezo a hojear el libo y veo adapto el auto para dormir en el. No puedo evitar sentir empatia y admiración, compro una copia y Decio interpretar esto como una señal de que estoy por buen camino J.
Vamos a lo de Emma a buscar provisiones que consisten en sándwiches vegetarianos y luego partimos hacia “El fuerte” me comenta Emma que fue la primer construcción y que de ahí se fue armando la ciudad, llegamos a la plaza y el cielo no augura nada bueno mas caminamos mas nos acercamos a un cielo negro. Llegamos a la entrada y se larga la lluvia mal. Nuestro cerebro dice recalculando , recalculando.
Buscamos refugio , aprovechamos y comemos con la esperanza que pase la tormenta, no sucede, decidimos suspender y cuando amaina volvemos.

Si bien fue un mini viaje pude recorrer bastante , sigo limitado por los horarios del trabajo e ingles pero son ambas cosas que necesito para el viaje a Barcelona, aun así la pase genial y seguro volveré por mas aventuras, Agradecido a la ciudad y a Emma que se re copo J

No hay comentarios:

Alexis Ventura

Mi foto
Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina